jueves, 26 de marzo de 2015

El cáncer de los mitos

Soy residente de Medicina Conductual. La residencia en Medicina Conductual, es un Posgrado Profesionalizante de Alta Exigencia Académica y que forma parte del Padrón de Excelencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

La Medicina Conductual es el campo interdisciplinario que integra conocimientos derivados de las ciencias de la conducta, psicosocial y biomédica para entender la salud y la enfermedad y aplicar los conocimientos y técnicas derivados del mismo en los distintos niveles de prevención (Reynoso, 2014).

La práctica se lleva a cabo en un nivel avanzado de competencia profesional, conforme a metodología científica y desde el enfoque cognitivo-conductual (Reynoso-Erazo, Hernández-Manjarrez, Bravo-González y Anguiano-Serrano, 2011).

Los residentes de Medicina Conductual cursamos una formación teórica respecto de las principales enfermedades crónico degenerativas del país, así como talleres de especialización psicológica, como Intervención en crisis, Técnicas de intervención desde el enfoque Cognitivo Conductual, Cuidados paliativos, Ética, etc. Una vez concluido el módulo de formación común, somos asignados a una sede hospitalaria y a un servicio específico. En mi caso, fui asignada al servicio de Oncología.

El hospital donde laboro, es un hospital público, de segundo nivel de atención, dirigido a atender población que no cuenta con seguridad social. Es un hospital de referencia que atiende a pacientes de varios estados de la república cercanos a la capital y algunos estados lejanos e incluso de otros países. Las características de la población en general son similares; se trata de pacientes de bajos recursos, con escasa o nula escolaridad, con redes sociales de apoyo escasas o que se encuentran solos en la ciudad pues se han desplazado únicamente por su tratamiento. La mayoría acuden en estados avanzados de enfermedad, luego de haber acudido a curanderos y consumido múltiples remedios. Muchos no entienden lo que les ocurre y algunos no hablan español.


El cáncer de los mitos

Gran parte del trabajo que realiza un Médico Conductual con este tipo de población, se centra primeramente en lograr que el paciente comprenda lo que ocurre. El paciente no solo se está enfrentando a las molestias físicas de su enfermedad, sino también a una situación muchas veces desconocida para él, que es la dinámica hospitalaria, los tramites, el trato con los médicos, los estudios médicos, la estancia hospitalaria, etc.

La Psicoeducación es básica en estos casos. Se trata de una técnica que busca trasmitir al paciente información respecto de su enfermedad, teniendo siempre en cuenta ¿Que sabe?, ¿Que necesita saber? y ¿Para que lo necesita saber?. Los Medico Conductuales debemos tener la habilidad de trasmitir esa información con palabras claras, sin términos médicos complicados y ajenos al paciente, con los recursos que sean necesarios para su comprensión (dibujos, analogías, videos, ejemplos, etc.) y sobre todo, debemos verificar que esta información haya sido comprendida por el paciente.

¿Y donde está el problema? En los conocimientos previos del paciente. Los Médicos Conductuales nos encontramos no con pacientes que ignoran completamente, sino con pacientes que creen saber cosas, que poseen información trasmitida por medios informales; la televisión, los conocidos, los otros pacientes en la sala de espera, incluso a veces el internet. Y es que resulta que aunque estamos hablando de población de bajos recursos económicos y académicos, los recursos informativos nunca faltan! Y siempre hay el primo de un amigo que ya buscó en google o que tiene una comadre que tuvo lo mismo y…

Tenemos entonces una población de pacientes que no solo sufre cáncer, sino que además sufre el cáncer de los mitos. ¿Y eso  es un problema? Si.

Tener información equivocada es un problema que puede repercutir gravemente en el desarrollo de la enfermedad. No solo porque puede retrasar el que el paciente acuda a consulta, sino porque se ha visto que influye en la manera como el paciente ya diagnosticado enfrenta la enfermedad.

Barroso y Grau (2012) y González, Tinoco y Benhumea (2011) dicen que las creencias que el paciente y sus allegados posean con respecto al padecimiento son cruciales para entender la forma de enfrentamiento de cada paciente. Éstas tienen un papel fundamental en el impacto emocional que viven los pacientes, debido a que la mayoría se encuentran asociadas a la incertidumbre  y dificultad para predecir el curso de la enfermedad (por ejemplo, percepción de carencia de futuro, amenazas de destrucción física, social y psicológica, sensación de ser carga para los demás, preocupaciones existenciales sobre la vida y la muerte, pensamientos negativos y emociones dañinas, preocupación por los asuntos pendientes o inconclusos) además del estigma social que acompaña a la mayoría de estos padecimientos.

El enfermo se comporta ante la enfermedad, tiene creencias, sentimientos y pensamientos respecto de la misma, de la idea de su curación, complicación o posibilidad de muerte, de la participación de su familia en la enfermedad. Tiene además pensamientos, sentimientos y creencias respecto de los médicos, de los medicamentos, de los procedimientos, del personal de enfermería, del resto del equipo, del hospital… (Bravo, 2014)

Prochaska, Keller, Leventhal y Leventhal (1987) señalan que la reacción del paciente ante el diagnóstico de una enfermedad, dependerá de la representación cognitiva que tenga de la misma. Es decir, ¿que sabe?, ¿qué piensa?, ¿qué se imagina?, ¿qué representa para él estar enfermo de eso?. Petrie, Weinman, Sharpe y Buckley (1996) afirman que estas representaciones también influirán en las conductas de autocuidado.

Entonces, si los pacientes tienen información errónea, si se basan en mitos o si se imaginan la enfermedad como algo catastrófico, eso influirá directamente en su manera de reaccionar, de enfrentarse a la enfermedad, de tomar decisiones (por ejemplo, decidir tratarse o no), de tener expectativas y de cuidarse.

¿Qué pasaría entonces si una persona es diagnosticada con cáncer y ella cree ERRÓNEAMENTE que el cáncer no es ocasionado por multiplicación y mutación celular sino por “mucha negatividad”? ¿Cómo la haría sentir eso?. Muchas veces en el trabajo diario nos enfrentamos a esta situación que suma a la problemática emocional del paciente el sentimiento de culpa por haberse causado el cáncer, sentimientos de enojo y preguntas del tipo “entonces, por qué no le da cáncer a -fulanito- si él si tiene malos sentimientos”?

En otro ejemplo, ¿Qué pasaría si el paciente es diagnosticado y cree que debe dejar de trabajar en lo único que sabe hacer y que es además lo que más le gusta hacer?


La vida después del cáncer

El cáncer es una enfermedad crónico degenerativa. Esto tiene múltiples implicaciones, una de ellas es que el paciente que es diagnosticado debe hacer cambios importantes en su estilo de vida. Turner y Kelly (2000) y Taylor (2007) señalan que estos ajustes pueden generar un impacto emocional, psicológico, social y económico incluso mayor que el de la propia enfermedad. Velasco y Sinibaldi (2001) y Beneit (1994) agregan que el deterioro psicológico que implican estos ajustes pueden incluso incrementar el riesgo de muerte en el paciente. Holman y Lorig (2000), Reyes, Garrido, Torres y Ortega (2010( y White (2001) dicen que los cambios que implica una enfermedad crónico degenerativa pueden ser irreversibles en la vida de las personas.

Todos estos autores hablan de cambios y de que puede ser que las personas deban hacer ajustes. Ninguno dice que deban dejar de hacer lo que les gusta, por el contrario sugieren que procuren no perder las motivaciones y temas de interés en su vida. Dicen que algunas personas deben cambiar de empleo, sobre todo aquellas expuestas a sustancias tóxicas y cancerígenas, por ejemplo. Pero no hay una regla general, cada caso debe ser siempre valorado por los médicos tratantes, y en todo caso, la decisión es del paciente.
  
En México, según la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC) estima que cada año se detectan 128 mil casos nuevos (Secretaría de Salud, Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud, 2013) y constituye la tercera causa de muerte. La gran mayoría de los pacientes detectados son hombres y mujeres en edad productiva.

Pero más allá de la mortalidad, hablemos de la supervivencia. Qué pasaría si a todos los sobrevivientes de cáncer les dijéramos que una vez que lograron combatir la enfermedad, deben cambiar de oficio o incluso dejar de trabajar? Como repercutiría esto en la economía no solo de ellos, de sus familias, sino del país mismo, dada la cantidad de personas de la que estamos hablando.

Todo lo anterior viene al caso porque el fin de semana pasado me encontré con un caso más de cáncer de mitos. Una persona que no posee los conocimientos necesarios pero que sin embargo emitió una aseveración que al ser difundida contribuye a esparcir rumores respecto de las consecuencias de haber padecido cáncer.

En twitter, respecto del accidente ocurrido en la lucha libre que significó la muerte del luchador El Hijo del Perro Aguayo, la usuaria @AlinaSalazarG escribió: “no debió seguir luchando, su cuerpo no estaba apto”.

Al leer esto, exprese que todavía falta mucho por hacer. Es decir, mucho por informar, mucho por psicoeducar y sobre todo mucho por prevenir. La prevención es el mejor recurso siempre. La prevención de mitos también.

Pero, mi intención no fue bien recibida y la usuaria, en lugar de aceptar que no tenía la información, reaccionó con soberbia e insultos, acusándome a mí de “ofenderla” (parece que pedirle a alguien que se informe es ofenderlo!) y se negó al dialogo bloqueándome.

No solo me bloqueó a mí, sino que borró inmediatamente sus dichos (tal vez en el fondo reconoció que estuvo mal dicho) e ignoró y bloqueó  a otros usuarios que como yo, le pedían una explicación respecto de su aseveración que se entendía como: Si tuviste cáncer quedas discapacitado.

A continuación coloco el intercambio de tweets integro, para que lo juzgue usted mismo.



Independientemente de las faltas de ortografía de la usuaria @AlinaSalazarG, de su uso de términos sin sustento (como "estudiosos") y de su reacción exacerbada de ira, opino que es una verdadera pena (vergüenza, es decir) que existan personas con gran alcance de difusión (tiene más de 128 mil seguidores) y en lugar de interesarse por difundir información certera, informada, positiva, se conformen con malinformar y mandar “buena vibra”. 

Estoy de acuerdo con la usuaria @beeth y creo que tal vez seria mejor tener una "mente débil" si eso significa estar abierto a adquirir conocimientos.

Mi trinchera es muy chiquita. En twitter tengo apenas unos 200 seguidores. Y en mi trabajo directo con los pacientes, atiendo un promedio de 120 al mes. Pero si algún alcance tiene este post, me gustaría trasmitir un solo mensaje: La mejor manera de enfrentar el gran problema de salud que es el cáncer es BIEN INFORMADO. Si usted conoce a alguien que este cursando con la enfermedad (y seguro conoce a alguien) ayúdelo a informarse adecuadamente. No en internet, no en la Rosa de Guadalupe ni otros programas de tv, no con la vecina que ya tuvo, no aquí; con ESPECIALISTAS. Cada caso es diferente, cada paciente tiene necesidades de información particulares.

Y si es posible, ubique un Médico Conductual o un Psicólogo de la salud, que pueda ayudarlo a llevar la enfermedad y el tratamiento de mejor manera.

Muchas gracias.



P.D.: Invito nuevamente a Alina Salazar Góngora a que se informe y si no puede informar a otros, al menos no desinforme. Las estadísticas de Campeche (donde dice su perfil que vive) son alarmantes (en educación, en recursos informativos y en cáncer!) http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/Contenidos/estadisticas/2012/cancer4.doc


Incluyo a continuación, el listado de referencias de los estudiosos que sustentan lo dicho aquí.

   Barroso, I. y Grau, J. (2012) Eutanasia y cuidados paliativos: ¿diferentes aristas de un mismo problema?  Psicología y Salud, 22(1) : 5-25.  Recuperado de  http://www.uv.mx/psicysa-lud/psicysalud-22-1/22-1/Irene%20de%20la%20C-Barroso%20Fern%E1ndez.pdf

   Beneit, P. (1992) Cap. 14. La enfermedad crónica. En J. La-torre y P. Beneit (coordinadores). Psicología de la salud. Aportaciones para los profesionales de la salud. (pp. 225-237). Buenos  Aires: Lumen.

   Bravo, G., C. (2014) Cap. 3. Generalidades psicológicas de los padecimientos crónico degenerativos. En Reynoso, E. L. y Becerra, G. A. (coordinadores) Medicina Conductual: Teoría y práctica. UNAM: México

   González, N., Tinoco, A. y Benhumea, L. (2011). Salud mental y emociones en pacientes con enfermedades crónico-degenerativas. Un acercamiento a la diabetes mellitus tipo 2. Espacios Públicos, (14)32 : 258-279.

   Holman, H. y Lorig, K. (2000). Patients as partners in managing chronic disease. British Medical  Journal, (320), 526-527.


   Petrie, K. J., Weinman, J., Sharpe, N. y Buckley, J. (1996). Rols of patients' view of their illness in predicting return to work and functioning after myocardial infarction: longitudinal study. British Medical Journal, (312), 1191-1194.

   Prochaska, F. R., Keller, M. L., Leventhal, E. A. y Le-venthal, H. (1987). Impact of symptoms and aging attribution on emotions and coping. Health Psychology, 6(6), 495-514.

   Programa de Maestría y Doctorado en Psicología, UNAM (2011) recuperado de http://psicologia.posgrado.unam.mx

   Reyes, A. G., Garrido, A., Torres, L. E., y Ortega, P. (2010). Cambios en la cotidianidad familiar por enfermedades crónicas. Psicología y Salud, 20(1) : 111-117.

   Reynoso, E. L (2014) Cap. 1. Medicina Conductual: Introducción. En Reynoso, E. L. y Becerra, G. A. (coordinadores) Medicina Conductual: Teoría y práctica. UNAM: México.

   Reynoso-Erazo, Leonardo (2001) Plan De Estudios De La Residencia En Medicina Conductual. México: UNAM

   Reynoso-Erazo, Leonardo, Hernández-Manjarrez, Martha Erika, Bravo-González, María Cristina y Anguiano-Serrano, Sandra A. (2011) panorama de la residencia en Medicina Conductual de la UNAM. Revista de Educación y Desarrollo, 8 (17) : 43-49

   Secretaría de Salud, Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud http://www.spps.gob.mx

   Taylor, S. (2007). Psicología de la salud. 6a ed. Méxi-co: McGraw-Hill

    Turner, J. y Kelly, B. (2000). Emotional dimensions of chronic disease. Western Journal of Medicine, 172(2) : 124-128

   Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC) http://www.uicc.org

   Velasco, M., y Sinibaldi, J. (2001). Manejo del enfermo crónico y su familia (sistemas, historias y creencias). México: Manual Moderno.

   Vinaccia, S. y Orozco, L. (2005). Aspectos psicosociales asociados con la calidad de vida de personas con enfermedades crónicas. Diversitas (l) 2: 125-137.

   White, C. A. (2001). Cognitive behavioral therapy for chronic medical problems: A guide to assessment and treatment in practice. Inglaterra: John Wiley & Sons Ltd.





martes, 23 de abril de 2013

El punto negro

Cierto día, un profesor entra al salón de clases y le dice a los alumnos que se preparen para una prueba sorpresa. Todos se pusieron nerviosos mientras el profesor iba entregando la hoja del examen con la parte frontal para abajo, de modo que no vieran lo que contenía hasta que él explicara en qué consistía la prueba.
 
Una vez que entregó todas las hojas, les pidió que las dieran vuelta y miraran el contenido. Para sorpresa de todos, era una hoja en blanco que tenía en el medio un punto negro. Viendo la cara de sorpresa de todos sus alumnos, el profesor les dijo: ahora van a escribir una redacción sobre lo que están viendo.

Todos los jóvenes, confundidos, se pusieron a pensar y a escribir sobre lo que veían. Terminado el tiempo, el maestro recogió las hojas, las colocó en el frente del escritorio y comenzó a leer las redacciones en voz alta. Todas, sin excepción se referían al punto negro de diferentes maneras.

Terminada la lectura, el profesor comenzó a hablar de la siguiente manera:
- Este examen no es para darles una nota, les servirá como lección de vida. Nadie habló de la hoja en blanco, todos centraron su atención en el punto negro. Esto mismo pasa en nuestra vida, en ella tenemos una hoja en blanco entera, para ver y aprovechar, pero nos centramos en los puntos negros.

La vida es un regalo de la naturaleza, nos es dada con cariño y amor, siempre tenemos sobrados motivos para festejar, por nuestra familia, por los amigos que nos apoyan, por el empleo que nos da el sustento, por los milagros que nos suceden diariamente, y no obstante insistimos en mirar el punto negro, ya sea el problema de salud que nos afecta, la falta de dinero, la difícil relación con un familiar, o la decepción con un amigo.

 Los puntos negros son mínimos en comparación con todo lo que diariamente obtenemos, pero ellos ocupan nuestra mente en todo momento. Saca tu atención de los puntos negros, aprovecha cada momento y SÉ FELIZ.

El vaso de agua

Una psicóloga en una sesión de gestión de estrés levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la pregunta ¿Está medio lleno o medio vacío?

Sin embargo, ella preguntó... ¿Cuánto pesa ...este vaso?

Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.

Pero la psicóloga respondió...

"El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del brazo no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado se vuelve."

Y continuó:

"El estrés y las preocupaciones son como el vaso de agua.
Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellos todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada.
Es importante acordarse de dejar las tensiones tan pronto como puedas, al llegar a casa suelta todas tus cargas. No las acarrees días y días."

¡¡¡ACUÉRDATE DE SOLTAR EL VASO!!!

lunes, 15 de abril de 2013

Conductas R y Conductas S

EL CEREBRO ES UN "MÚSCULO" FÁCIL DE ENGAÑAR
(Dr. Juan Hitzig)

 
Practiquemos: Hace muchos años el poeta Rabindranath Tagore decía: "Si tiene remedio, ¿de qué te quejas? Y si no tiene remedio, ¿de qué te quejas?"

El Dr. Juan Hitzig es autor del libro "Cincuenta y tantos" Cuerpo y mente en forma aunque el tiempo siga pasando. En la página de Gerontología de la Universidad Maimónides se lee: "No hay duda de que el ser humano vive cada vez más. ¿Cómo hacer para que esta longevidad no sea una acumulación de dolencias y enfermedades, sino una etapa vital, plena de experiencias y desarrollo personal?"
 
El profesor sostiene con humor que:

"El cerebro es un 'músculo' fácil de engañar; si sonríes cree que estás contento y te hace sentir mejor".

Explica que el pensamiento es un evento energético que transcurre en una realidad intangible pero que rápidamente se transforma en emoción (del griego emotion, movimiento), un movimiento de neuroquímica y hormonas que cuando es negativo hace colapsar a nuestro organismo físico en forma de malestar, enfermedades e incluso de muerte. Con los años, el Dr. Hitzig ha desarrollado un alfabeto emocional que conviene memorizar.

Las conductas con R:
Resentimiento
Rabia
Reproche
Rencor
Rechazo
Resistencia,
Represión.........

Son generadoras de cortisol, una potente hormona del estrés, cuya presencia prolongada en sangre es letal para las células arteriales ya que aumenta el riesgo de adquirir enfermedades cardio-cerebro-vasculares.

Las conductas R generan actitudes D:
Depresión
Desánimo
Desesperación
Desolación

En cambio, las conductas con S:
Serenidad
Silencio
Sabiduría
Sabor
Sueño
Sonrisa
Sociabilidad
Sedación.........

Son motorizadoras de Serotonina, una hormona generadora de tranquilidad que mejora la calidad de vida, aleja la enfermedad y retarda la velocidad del envejecimiento celular.

Las conductas S generan actitudes A:
Ánimo
Aprecio
Amor
Amistad
Acercamiento...

Fíjate que así nos enteramos de que lo que siempre se llamó "hacerse mala sangre" no es más que un exceso de cortisol y una falta de serotonina en la sangre.

 

 
Algunas reflexiones más del Dr. Hitzig:

• Presta atención a tus PENSAMIENTOS pues se harán PALABRAS.
• Presta atención a tus PALABRAS pues se harán ACTITUDES.
• Presta atención a tus ACTITUDES porque se harán CONDUCTAS.
• Presta atención a tus CONDUCTAS porque se harán CARACTER.
• Presta atención a tu CARACTER porque se hará BIOLOGIA

martes, 19 de febrero de 2013

Sobre la concentración

( Me encontré esto por ahí, y me pareció interesante)
 
William James dijo que "todo mundo sabe lo que es la concentración. Es tomar control de la propia mente, en forma clara y vívida, para conducirla por uno de los varios caminos que simultánea y constantemente se le presentan. La esencia de la concentración es su capacidad de atender de manera enfocada. Implica siempre la renuncia a algunas cosas para atender efectivamente a otras."

La concentración es la base del pensamiento eficaz. Y además literalmente salva vidas. El 80% de los accidentes de automóviles en Estados Unidos son provocados por la falta de atención.

La concentración es también el pilar del amor. La forma primordial que toma el amor es la atención concentrada en otra persona. Cuando amamos a alguien, lo primero que hacemos es prestarle atención. Según P. M. Forni, profesor de la Johns Hopkins University, "la membresía al género humano trae consigo la expectativa de que vamos a otorgar un alto grado de atención benevolente a otros seres humanos. Aquello a lo que le prestamos atención, da frutos; aquello que desatendemos, se marchita". El que ama presta atención -- es decir, se concentra en el otro.

Si la atención y la concentración son tan importantes, ¿por qué nos distraemos con tanta facilidad? Nuestro cerebro evolucionó para distraerse, porque durante millones de años nuestros antepasados salvaron sus vidas gracias a su capacidad de prestar atención al menor signo de cambio en el entorno, donde podía acechar un predador. Pero hoy no tenemos por qué estar alertas a la menor señal de cambio en nuestro entorno, porque nuestra vida no se juega en ello. Al contrario: nuestra prosperidad se juega en la capacidad que desarrollemos para domar nuestra mente y concentrarnos.

lunes, 11 de julio de 2011

No estás deprimido, estás distraido

Hoy entre tantos comentarios sobre la muerte de Facundo Cabral, escuché este texto escrito por él, que me pareció muy lindo y quise compartir aquí:

NO ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAIDO
por Facundo Cabral

No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que te puebla.
Distraído de la vida que te rodea: Delfines, bosques, mares, montañas, ríos.
No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 5,600 millones.

Además, no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer, y gracias a la soledad me conozco; algo fundamental para vivir.

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubistein interpretaba como nadie a Chopin a los 90. Sólo citar dos casos conocidos.

No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un sólo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada.

Además la vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones. No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas, y nos aleja por que nos hace desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida. Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Recuerda a Jesús: "Amarás al prójimo como a ti mismo".

Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios; y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición.

Además, la felicidad no es un derecho sino un deber porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio. Un sólo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mando matar seis millones de hermanos judíos. Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileros, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, Mäiller, Mozart, Chopin, Beethoven, Caraballo, Rembrandt, Velásquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas; si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas ... y si le ganas, serás más humilde, más agradecido, por lo tanto, fácilmente feliz. Libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medidas.

Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta convertirte en el mismísimo amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que le destruyan hay millones de caricias, que alimentan la vida.

Pocas cosas tan bellas he recibido como estas palabras, que me parecen salidas no sólo de una alma buena, pero sobre todo muy humana. Ojalá y lo disfrutes tanto como yo y ojalá y todos los practiquemos. ¡A vivir se ha dicho! Y ¡Menos quejas! ¿No crees?.

martes, 18 de enero de 2011

Derechos Humanos Básicos

Yo supe de los “Derechos humanos básicos” hasta que estaba en el 5to. semestre de la carrera, cuando tomé un curso de Entrenamiento en Habilidades Sociales. Cuando los conocí pensé ¿cómo no nos los enseñan y entrenan desde –mínimo- la primaria?! Y desde entonces se convirtieron en tema obligado para entrenar a mis pacientes porque ¿saben cree? sinceramente creo que muchos de nuestros conflictos emocionales y problemas personales, son producto de que no pensamos seriamente en ¿qué merezco? Y ¿a qué tienen derecho los demás?

Por eso, helos aquí*, para que no se me olviden:


Tengo derecho a mantener mi dignidad y respeto, comportándome de forma habilidosa o asertiva, incluso si la otra persona se siente herida, mientras no viole los derechos humanos básicos de los demás.

Tengo derecho a ser tratado con respeto y dignidad.

Tengo derecho a rechazar peticiones sin tener que dar explicaciones y sin sentir culpa por ello.

Tengo derecho a experimentar y expresar mis sentimientos.

Tengo derecho a detenerme y pensar antes de actuar.

Tengo derecho a cambiar de opinión.

Tengo derecho a pedir lo que quiero, considerando que la otra persona tiene derecho a decir que no.

Tengo derecho a hacer menos de lo que soy capaz de hacer.

Tengo derecho a ser independiente.

Tengo derecho a decidir que hacer con mi propio cuerpo, tiempo y propiedad.

Tengo derecho a pedir información.

Tengo derecho a cometer errores y ser responsable de ellos.

Tengo derecho a sentirme a gusto conmigo misma.

Tengo derecho a tener necesidades y que esas necesidades sean tan importantes como las necesidades de los demás.

Tengo derecho de pedir a los demás que respondan a mis necesidades y a decidir si respondo a las necesidades de los demás.

Tengo derecho a tener una opinión y expresarla.

Tengo derecho a decidir si me comporto siguiendo mis intereses o satisfago las expectativas de alguien más.

Tengo derecho a hablar sobre un problema con la persona involucrada y aclararlo.

Tengo derecho de obtener aquello por lo que pago.

Tengo derecho a elegir no comportarme de manera asertiva.

Tengo derecho a tener derechos y defenderlos.

Tengo derecho a ser escuchado y ser tomada en serio.

Tengo derecho a estar sola cuando lo prefiera.

Tengo derecho a hacer cualquier cosa mientras que no viole los derechos de otra persona.



*Este es el listado de Derechos Humanos Básicos propuesto por Jakubowski y Lange en 1976. Si les interesa saber más, les recomiento "Terapia y Práctica de la Terapia Racional Emotivo-Conductual" de Vicente Caballo, Albert Ellis y Leonor Lega (2002)